25 ene. 2017

Pueblo Creyente: "Denunciamos los proyectos de muerte"




Comunicado del Pueblo Creyente en el sexto Aniversario de la Pascua de Jtatik Samuel
 
Popol Vuh: El alba sobrevino sobre todas las tribus juntas. La faz de la tierra fue enseguida saneada por el sol (33). El alba sobrevino para los pueblos que una y otra vez han caminado en las distintas tinieblas de la historia.

A la opinión publica
A las diferentes creencias religiosas
A los gobiernos Estatal y Federal
A los medios de comunicación
A los hombres y mujeres que construyen la paz

Saludamos y felicitamos a nuestras hermanas de CODIMUJ que celebran 25 años de caminar.
El Pueblo Creyente consientes de la realidad que vivimos somos constructores de alternativas, somos ejemplo y muestra de organización en defensa de la Madre Tierra. Somos Pueblo Creyente en movimiento en muchos lugares y de muchas formas. Hay acuerdo en que Pueblo Creyente tiene que ver con quienes tienen la fe. Tenemos el anhelo de la lucha por la libertad y la economía en beneficio de los pueblos y nos unimos a una lucha común. Cumplimos 25 años caminando con voz profética.
Nos anima las palabras del Papa Francisco en San Cristóbal:
La ley del Señor es perfecta del todo y reconforta el alma, una ley que ayudaría al Pueblo de Dios a vivir en la libertad a la que habían sido llamados. Ley que quería ser luz para sus pasos y acompañar el peregrinar de su Pueblo. Un pueblo que había experimentado la esclavitud y el despotismo del Faraón, que había experimentado el sufrimiento y el maltrato hasta que Dios dice basta, hasta que Dios dice: ¡No más! Hemos visto la aflicción, he oído el clamor, he conocido su angustia (cf. Ex 3, 9).
Denunciamos a los proyectos de muerte:
Contra la violencia y el despojo de la Tierra, el Territorio y los recursos naturales. Tala de árboles. Megaproyectos: Súper carretera, proyectos eco turísticos, minería, presas, eólicos, gas, petróleo, destrucción de ecosistemas. Privatización de recursos. Precios de la electricidad y la gasolina. Agroquímicos. Contaminación en particular del agua. Semillas transgénicas. Reforma del campo. Monocultivos. En lo político denunciamos: Engaños de los Partidos Políticos. Enfermedad del poder. Proyectos de gobierno. Reformas estructurales. Corrupción e impunidad. Falta de escucha del gobierno a las demandas sociales. Opresión y represión de las autoridades. No somos tomados en cuenta en la elaboración de leyes. “Servidores públicos”, no servidores de sus intereses. Las reformas estructurales, TLC, legalización del despojo, violencia e impunidad. Estamos en contra del PROCEDE que acaban con nuestros ejidos.
En lo social: las divisiones. El machismo. La violencia y explotación de la mujer. El mal uso de internet. El uso de la medicina farmacéutica y ya no tradicional. La venta y el consumo de alcohol y de drogas. Denunciamos al gobierno que como estrategia ha usado a los jóvenes para el narcomenudeo y consumo de drogas. La comida chatarra. El desabasto de agua por causa de la privatización del agua. Los proyectos y reactivación de las represas hidroeléctricas. Infiltración y creación de grupos para desbaratar la lucha del pueblo. Los pozos petroleros. Las enfermedades físicas. Las enfermedades sociales, la violencia familiar, prostitución. Delincuencia organizada. Hambre. Violación de los derechos humanos de los migrantes y el abuso, extorción de parte de las autoridades migratorias, policías y ejercito porque están vinculados con el crimen organizado. Divisiones por otras religiones. La militarización del territorio, la infiltración de grupos del poder, delincuencia organizada. Falta de empleo y servicios públicos, desmantelamiento en los servicios de salud y el desabasto de medicamentos en los hospitales. Denunciamos a quienes usan a nuestras hermanas y hermanos como mano de obra barata en las empresas del norte del país que trabajan en condiciones de esclavitud.
Como Pueblo Creyente proponemos:
Construir la autonomía en nuestras comunidades, recuperando nuestra estructura de gobierno. Como Pueblo Creyente no somos una organización específica, como ciudadanos mexicanos tenemos elementos y espacios legales para construir nuestras alternativas políticas y económicas. Necesitamos mantener nuestra resistencia a los proyectos de muerte y recuperar nuestros gobiernos autónomos, comunitarios.
Frente a las elecciones del 2018 los partidos políticos andan ya controlando y organizando a su gente en las comunidades, exhortamos a la sociedad a que no se vendan. Luchemos por nuestra dignidad y por la verdad, que no nos vendamos. El ejemplo es Oxchuc de este proceso.
Como Pueblo Creyente estamos (ACTUAR):
Defendiendo la Madre Tierra y el territorio con nuestra forma de vida y a través de las peregrinaciones y oraciones.
Nos organizamos y nos informamos a través de medios alternativos. Hay procesos de tomar conciencia de la realidad.

Los proyectos de vida que estamos construyendo es : la unidad, Despertar de la conciencia, Vida Digna , Autonomía, Autogobierno, Fraternidad, Articulación, Alternativas de construcción social, Semillas nativas, Seguridad-autonomía alimentaria, Un gobierno para la comunidad, Libertad, Resistencia, Palabra de los antepasados, Vida verdadera, Fuerza del Pueblo, Casa común, Cuidado de todas las plantas, animales y otras especies y la Justicia.
NOS SOLIDARIZAMOS: con los colectivos y organizaciones que defienden la vida. Quienes defienden los derechos de las mujeres, como la CODIMUJ. Compartimos los mismos objetivos con CNI de querer fortalecer las voces de nuestros pueblos y crear nuestra autonomía. Nos solidarizamos con las familias de los miles de desaparecidos.
Exhortamos a los demás pueblos a que se unan porque es necesario unirnos por nuestro pueblo y nuestro territorio, no tengamos miedo de acércanos, porque el miedo es una herramienta del capital para paralizarnos, animarnos con las palabras del Papa Francisco: “hay que movilizarnos”.
Que el Corazón del Cielo y el Corazón de la Tierra, dueño y creador del hombre, la mujer y la naturaleza, nos ilumine y fortalezca en nuestro caminar.

PUEBLO CREYENTE DE LA DIÓCESIS DE SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, CHIAPAS
25 DE ENERO DE 2017


COMUNICADO ÁREA DE MUJERES, PEREGRINACIÓN 25 DE ENERO 2017

Mujeres durante la peregrinación del Pueblo Creyente en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, 25 de enero (Fotografía: Frayba)

Hermanas y hermanos:
De las distintas comunidades que participamos en esta peregrinación; Agentes de Animación y Coordinación Pastoral, Hermanos Obispos y todas las personas aquí presentes. Seamos Bienvenidas todas y todos.
Con estas palabras las mujeres queremos recordar dos cosas que hoy nos convocan aquí:
  1. El recuerdo de la Pascua de jTatic Samuel Ruiz García vivo en nuestros corazones y nuestro caminar.
  1. Los 25 años que como mujeres creyentes de la Diócesis llevamos peregrinando y Alabando a Dios y, como María de Nazaret, en el Área de Mujeres decimos hoy “nuestra alma Glorifica al Dios de la Vida, porque hace maravillas”.
Hace 25 años en la Asamblea Diocesana de 1992, se aprobó como Área Pastoral diocesana, el Área de Mujeres. Las mujeres siempre hemos estado presentes y activas en el proceso y caminar diocesano. El Concilio Vaticano II, que en el Decreto sobre el Apostolado de los Seglares nos dice: “en nuestros días las mujeres tienen una participación cada vez mayor en la vida de la sociedad, es de gran importancia su participación, igualmente creciente, en los diversos campos del apostolado de la Iglesia.” Estas y otras palabras del Concilio movieron el corazón y el accionar de hermanas pastorales que en aquellos años caminaban por las comunidades de nuestra Diócesis.
A la luz del mensaje del Concilio y animadas por la Palabra de Dios las hermanas pastorales observaban el sufrimiento y la pobreza de las comunidades, la organización y la lucha por la tierra y por la sobrevivencia. En ese tiempo también el movimiento Catequístico animaba mucho a las comunidades que tantos frutos está dando en la iglesia diocesana. Las mujeres “estábamos encerradas en las casas, y no solo encerradas, sino excluidas, silenciadas, explotadas, con la mayor carga de trabajo, con sufrimiento por la pobreza y muchas veces víctimas de la violencia familiar, social y eclesial” éramos como mujeres estériles.
Así nació nuestra Área de Mujeres, con la motivación surgida desde la Palabra de Dios y la situación dolorosa que vivimos las mujeres.
Fuimos las mujeres invitadas a organizarnos en grupos para leer la Palabra de Dios desde nosotras mismas e ir descubriendo la dignidad y los derechos que tenemos como personas, creadas a imagen de Dios. Ese Dios liberador que nos comparte su misma vida y nos sueña viviendo en igualdad y equidad entre mujeres y varones. A muchas mujeres nos gustaba asistir a los grupos y compartir nuestros sufrimientos, alegrías, deseos, enseñarnos, acompañarnos, aconsejarnos y aprender unas de otras. Empezaba así este nuestro largo camino de resistencia, búsqueda, liberación y esperanza.
Poco a poco nos fuimos comunicando y relacionando las mujeres de los diferentes grupos de las parroquias y Zonas de toda la Diócesis. Como a María e Isabel, es el Espíritu de Dios que nos junta, como un viento que pasa, sube en unas partes y baja en otras. Las mujeres vamos experimentando que la Palabra de Dios leída con Ojos, Mente y Corazón de Mujer, cambia nuestras vidas y nos va haciendo mujeres fecundas para la iglesia y la sociedad.
Participamos en la realización del III SÍNODO diocesano que nos confirmó el modo de ser iglesia en nuestra querida Diócesis. Nos dice en muchos de sus números cómo debe ser la vida de las mujeres creyentes en esta iglesia. Es necesario que las mujeres asuman su responsabilidad en la construcción del Reino y en la realización de las opciones diocesanas” N° 216, y en otros dice: “organícense para promover talleres de formación, encuentros, reuniones, sin olvidar que la mujer debe ser sujeto de su propia formación. La Palabra de Dios ha dado a la mujer conciencia de su dignidad y ellas han aprendido a trabajar en comunidad y con sus hermanas de manera integral”
Para ir viviendo todo esto que manda el SÍNODO fuimos reflexionando, buscando y tomando acuerdos en las reuniones, encuentros de zonas, parroquias y nos propusimos construir nuestra Casa en San Cristóbal. En estos 25 años hemos crecido en nuestra Fe, nos reconocemos y valoramos a nosotras mismas, somos conscientes de nuestra identidad como mujeres, aprendemos a decir nuestra palabra, a participar en diferentes Áreas e Instancias de la Diócesis y de la sociedad civil.
En un Encuentro de representantes allá en la Nueva Primavera en que reflexionábamos el Texto de Juan 20, cuando María Magdalena se encuentra en el sepulcro con Jesús Resucitado y la envía a anunciarlo, jTatic Samuel nos dijo: “También yo las envío, vayan y sean luz para otras mujeres y anuncien lo que ustedes viven en el Área”.
Agradecemos al Dios de la Vida las maravillas que se dan en nosotras y por nosotras. El gozo que experimentamos al ver los avances logrados en el Área en estos más de 25 años.
Hacia delante vemos lo mucho que falta para que el querer de Dios sea realidad en la iglesia y en la sociedad. Con la formación que compartimos en los Ejes: Análisis, Género, Cultura y estudio de la Biblia, documentos de la iglesia y otros vamos descubriendo y entendiendo cómo ha sido y es tratada la mujer a través de toda la historia de la humanidad. La razón del por qué hay tanto dolor y sufrimiento en el corazón de las mujeres. 
Las tradiciones, las culturas, algunos usos y costumbres de los pueblos no reconocen ni valoran a la mujer como persona. El patriarcado, el machismo y el clericalismo se esconden y disfrazan en la familia, en la sociedad y en la iglesia. Las mujeres tenemos derecho a decidir como queremos que sea nuestra vida y a participar en todo. Que no sean otras personas quienes decidan por nosotras. Que en las familias, parroquias, zonas no sean los catequistas, diáconos, sacerdotes los que decidan si hay o no Área de Mujeres en las comunidades.
Sentimos que el Área de Mujeres aún no está hecha ni terminada. La vamos haciendo en el caminar vivenciando al Dios con nosotras que nos ama. Compartiendo entre mujeres nuestros saberes, reflexionando, trabajando, luchando y lo hacemos con mucha alegría y gozo en el corazón. Expresamos nuestro agradecimiento al Dios de la Vida que nos permite ir haciendo este camino en la iglesia.
Jesús llamó a las mujeres al discipulado. Compartió con ellas su proyecto, a través de profundos diálogos teológicos, como desde la transparente, amorosa y tierna relacionalidad interpersonal.
Este año jubilar es una gran oportunidad, que nos invita a tomar en serio y a trabajar arduamente para que se haga realidad el anuncio jubiloso de la dignificación de las mujeres. (Núm 24 y 28. Jubileo de las mujeres, año 2000).
Si queremos ser fieles a nuestra misión cristiana, no puede seguir la escandalosa brecha entre lo que la iglesia proclama en su enseñanza acerca de la dignidad de los derechos de las mujeres y la realidad de marginación que ellas viven en la iglesia y en la sociedad. (Núm 57 jubileo de las mujeres).
Invitamos a las mujeres a este espacio del Área para que desde nuestro ser mujer aportemos a la iglesia de Jesús cuya misión es hacer presente el Reino de Dios en la historia.
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. 25 de enero del año 2017.