20 dic. 2011

Denuncia de preso Roberto Martínez Pérez desde la cárcel de Motozintla.

Invitación de las PARROQUIA SAN PEDRO Y SAN PABLO, CHICOMUSELO, CHIAPAS, DIOCESIS DE SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS, 21 DE DICIEMBRE DEL 2011.


PARROQUIA SAN PEDRO Y SAN PABLO, CHICOMUSELO, CHIAPAS, DIOCESIS DE SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS, 21 DE DICIEMBRE DEL 2011.

Unimos nuestras voces para proclamar el amor, la fraternidad, la solidaridad, la paz, y la justicia junto con nuestra iglesia universal:
SI QUIERES PROMOVER LA PAZ, PROTEGE LA CREACIÓN”
El respeto a lo que ha sido creado tiene gran importancia, puesto que «la creación es el comienzo y el fundamento de todas las obras de Dios»[1], y su salvaguardia se ha hecho hoy esencial para la convivencia pacífica de la humanidad. (Mensaje de su santidad Benedicto XVI para la celebración de la Jornada Mundial de la Paz).
AL PUEBLO EN GENERAL
A LOS DISTINTOS NIVELES DE GOBIERNO
A LOS HOMBRES Y MUJERES DE BUENA VOLUNTAD

El día de hoy 21 de diciembre en que celebramos nuestra fiesta del Maíz, “santa gracia que alimenta el corazón de nuestros pueblos” y el solsticio de invierno, el nacimiento del nuevo sol. Reconociendo que para nosotros los cristianos JESUCRISTO es el verdadero sol naciente, en esta época litúrgica del adviento, (advenimiento de Jesucristo), contemplándolo como el nacimiento de un mundo nuevo donde prevalezca el amor, la paz, la justicia y la verdad, Los servidores y servidoras de esta iglesia peregrinamos para hacer escuchar nuestra voz que clama justicia, paz y respeto a la dignidad de todos y todas y sobre todo de nuestra madre tierra. Los cristianos creemos en el Dios de la vida “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (San Juan 10,10). Creemos en el Emmanuel, el Dios con nosotros, en el Dios que camina con su pueblo, en el Dios liberador, solidario, que escucha y acompaña al pueblo oprimido, humillado. (Éxodo 3,7-9).

Cuando Dios creó este mundo puso al hombre y a la mujer simbólicamente en un paraíso, porque ese es el plan de Dios: “que este mundo sea un paraíso”. Dios quiere que el ser humano cuide, trabaje y aproveche todos los recursos que necesite, pero siempre basado de un orden: el orden de Dios y la fraternidad humana. Cuando el hombre no respeta a Dios, tampoco respeta a los demás y se hace Caín, que para prevalecer sobre su propio hermano, lo mata y lo hace a un lado. Ese no es el plan originario de Dios. El orden de Dios y la fraternidad implican respetar la ecología de la naturaleza y la ecología humana, es decir promover un bienestar social para todos. Todos estamos llamados a ser servidores de la vida, de la paz y de la justicia.
La iglesia ha promovido siempre la elevación humana de los pueblos: El desarrollo, si ha de ser autentico tiene que ser completo, de todo el hombre y de todos los seres humanos, ya que el desarrollo no se reduce al crecimiento económico, sino que debe ser integral, debe promover a todo el ser humano en todos los sentidos, pues lo que cuenta para nosotros es la vida del ser humano y de la humanidad. Ante esto la iglesia no pretende meterse en la política de los Estados, “solo desea continuar bajo la guía del Espíritu Santo, la obra misma de JESUCRISTO, quien vino al mundo para dar testimonio de la verdad, para salvar, para liberar, para servir y no para ser servido” (Populorum Progressio 12,14,43,44 “Iglesia y progreso. Iglesia y mundo).
Es importante tomar conciencia de la situación que actualmente tenemos, esta realidad tan severa a la que nos estamos enfrentando, no debemos permitir la manipulación que viene de diferentes puntos ofreciendo muchos proyectos, que al fin de cuentas se acaban y solo crean dependencia, e impiden el progreso del pueblo. Debemos cuidar que no afecte la vida humana ni la ecología, cuidar el impacto ambiental a corto y mediano plazo, claridad y transparencia de información, la tarea principal es trabajar por el fortalecimiento de las estructuras comunitarias, que respondan a la realidad. (Ponencia Mons. Felipe Arizmendi).
Preocupados por todos los acontecimientos actuales de nuestras comunidades, pueblo y país, nos manifestamos junto a muchas voces que se pronuncian en defensa de la vida de nuestros pueblos y exigimos:
  • Cancelación de permisos de bares y cantinas y otros centros de vicios que violan el reglamento de salud y de la sana convivencia. Pedimos a las autoridades correspondientes que sean conscientes de que cada día va en aumento el número de jovencitos y jovencitas y personas mayores hundidos en el alcoholismo, y no existe restricción de la venta a menores de estas bebidas en muchos lugares establecidos y clandestinos y donde se ejercen también la prostitución de manera muy discreta en lo que puede ser visto como casa habitación pero que al final de cuentas no lo es. También exigimos que las autoridades cuiden la vida del pueblo, que no se hagan cómplices de esta situación, pues todo esto conlleva a no tener seguridad. Cada día se ejerce más violencia, robos en casa habitación, incluso se está generando la drogadicción, y nos preocupa como padres de familia que la droga se venda en las escuelas y que los niños y jóvenes tengan acceso fácil a estos productos que dañan a la salud y a toda la sociedad en general pues las consecuencias son terribles.
  • No a la producción de semillas transgénicas. Hacemos un llamado a todos los campesinos a que rescatemos nuestras semillas criollas y valoremos nuestra tierra cultivando nuestro maíz, pues se está presentando a nivel mundial el desabasto de granos, ya que muchas empresas están promoviendo el biodiesel, la siembra de palma africana, y otros supuestos proyectos de desarrollo que van deteriorando y esterilizando nuestra madre tierra, además de que con la siembra de Maíz transgénico se va perdiendo el maíz criollo y en poco tiempo ya no tendremos que comer, pues la semilla transgénica no sobrevive, no se puede volver a sembrar y por tanto nos hacemos dependientes, pues siempre estaremos esperando que nos traigan la semilla delos laboratorios.
  • No a la militarización. Que con frecuencia viene a provocar intimidación, represión y mayor alteración en el orden social de nuestro pueblo, pues muchas veces en lugar de dar seguridad, se afecta a personas y familias en la violación a sus derechos.
  • Exigimos un “alto al secuestro, extorsión, intimidación”: En nuestro pueblo ya se ha sufrido estas situaciones, y exigimos paz, y justicia en nuestras comunidades y pueblos. Como sociedad tenemos que cuidar de nuestra familia, de nuestra integridad como personas, somos nosotros los que debemos generar paz y tranquilidad para vivir libremente, y podamos movernos seguros sin temor a que nos estén vigilando.
  • No a los mega proyectos, que conllevan al destrozo de la naturaleza, y ponen en peligro la vida de las personas. Tenemos derecho al desarrollo de nuestro pueblo, a mejores medios de comunicación, tales como las carreteras, acceso fácil a nuestras comunidades, pero si estos son proyectos para seguir explotando nuestros recursos, y el desalojo de comunidades, poniendo en riesgo la vida, no queremos tales proyectos.
  • Cancelación definitiva de las concesiones otorgadas a empresas extranjeras para la explotación de recursos naturales: Esta es una amenaza latente, que aunque se ha detenido temporalmente puede reactivarse de un momento a otro , pues no se ha clausurado de manera definitiva, por lo cual exigimos al gobierno que respete la vida de las comunidades, por que las empresas mineras vienen a empobrecer nuestro suelo; con la contaminación, provocan enfermedades, y causan divisiones en las comunidades y deterioran más el ecosistema ambiental. Hoy contemplamos muchas comunidades cercanas donde se dio la explotación minera ya no tienen agua, pues los manantiales han cambiado su cauce, muchos arroyitos están contaminados.
  • No a la destrucción de la Madre Tierra. El deterioro y agonía que sufre nuestra madre tierra, que se constata con la contaminación del medio ambiente, aumento de la basura, deforestación y destrucción de cerros, contaminación de ríos y manantiales, abuso en el uso de agroquímicos, transgénicos, etc. Exigimos a las autoridades correspondientes poner mayor atención ante esta situación pues la destrucción que se le hace a la madre tierra, repercute directamente en la vida de todos y todas. En nuestro pueblo podemos observar el basurero que se encuentra en la salida del pueblo, rumbo a Rizo de Oro, es una contaminación severa, y que no se ha hecho nada por corregir esta situación.
La solidaridad universal que es un hecho y un beneficio para todos es también un deber, en la actualidad todos pensamos que solo somos titulares de derechos y con frecuencia nos cuesta madurar en la responsabilidad respecto al desarrollo integral propio y ajeno. Por ello es importante urgir una reflexión sobre los deberes que los derechos presuponen y sin los cuales estos se convierten en algo arbitrario. Cabe mencionar que también hay derechos elementales y fundamentales que se ignoran y violan en gran parte de la humanidad, cuando esto sucede, se pone en peligro el verdadero desarrollo de los pueblos.
El creyente reconoce en la naturaleza el maravilloso resultado de la intervención creadora de Dios, que el hombre puede utilizar responsablemente para satisfacer sus legítimas necesidades materiales e inmateriales, respetando el equilibrio inherente a la creación misma.
La naturaleza es expresión de un proyecto de amor y de verdad, ella nos procede y no ha sido dada por Dios como ámbito de vida. Está destinada a encontrar la plenitud en Cristo al final de los tiempos (ef. 1,9-10) y por tanto es una vocación. La naturaleza esta a nuestra disposición no como un montón de desechos esparcidos al azar, sino como un don del creador que ha diseñado sus estructuras interiores para que el hombre descubra las orientaciones que se deben seguir para guardarla y cultivarla (Gen 2,15).
En esta nueva Hora de Gracia, al mirar los "signos de los tiempos" de una nueva etapa por la que hemos de peregrinar, en fidelidad a nuestra esperanza de una Tierra Nueva para todas y para todos, es urgente una responsable toma de conciencia para poder trabajar en unidad. . Todos los pueblos (hombres y mujeres) estamos llamados a tener parte activa en la construcción de un mundo mejor, más humano, justo, fraterno y solidario.
LOS PUEBLOS MERECEMOS GOZAR DE PAZ, JUSTICIA Y TRANQUILIDAD.
JUNTOS PODEMOS CONSTRUIR OTRO MUNDO MEJOR, NO ESPEREMOS QUE LO HAGAN LAS INSTANCIAS GUBERNAMENTALES, NO CAIGAMOS EN LA DEPENDENCIA.
NO AL MAIZ TRANSGENICO; “EL MAIZ SE DA EN LOS CAMPOS, NO EN LOS LABORATORIOS”.
HOMBRES Y MUJERES PODEMOS HACER POSIBLE OTRO MUNDO MEJOR.
¡!!!!OTRO MUNDO ES POSIBLE POR QUE YA EXISTE!!!!!