23 ago. 2010

Compartimos palabra de la Voz del Amate

Comunicado de Las Abejas de Acteal - Agosto


Organización de la Sociedad Civil Las Abejas

                                           Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal
                                                 Acteal, Chenalho, Chiapas, México

22 de agosto, 2010



A todas las Organizaciones Sociales y Políticas
A todos los Defensores de los Derechos Humanos
A la prensa Nacional e Internacional
A la Sociedad Civil 
A la Otra Campaña y
A la Opinión Pública

Hermanos y hermanas:
Dejar de hablar es dejar de pensar, dejar de pensar es perder la memoria. Un pueblo sin memoria es un pueblo muerto y sin justicia.

Nuestro camino es largo y en nuestro andar nos vamos encontrando con tantas dificultades, pero lo más bonito y alegre es que muchos hombres y mujeres de otras partes del mundo se van solidarizando con nosotros, porque saben que nuestra lucha es para todos y todas. Aunque también hay mucha gente que no nos apoya, sino al contrario cambian el sentido de nuestra lucha y palabra, pero es nuestra misión explicarles para que comprendan poco a poco la realidad.

Compañeros y compañeras, hermanos y hermanas, sabemos que nuestro enemigo es fuerte y poderoso y para derrotarlo tenemos que tejer nuestras luchas y pensamientos para construir estrategias. Ese monstruo capitalista y neoliberal nos sigue persiguiendo y matando. Sus consecuencias son fatales, como: los megaproyectos que imponen los malos gobernantes de México, la guerra contra el narco que mata a miles de inocentes, la criminalización a las luchas sociales, la masacre de Acteal, entre muchas más. Para detener toda esa injusticia, esa muerte y poder evitar la no repetición de otro Acteal en la historia de nuestro país, es no olvidar lo que pasó o sea guardar la memoria.

Mientras nosotros y nosotras de la Organización Sociedad Civil Las Abejas, tejemos la verdad y la memoria, el mal gobierno y las personas que defienden y protegen a los paramilitares, cambian nuestra palabra y arman estrategias políticas para borrar la memoria que guardamos de la masacre de Acteal. Muchos y muchas todavía no les ha entrado en la conciencia y corazón que Acteal es producto de una guerra de contrainsurgencia diseñada por el Estado mexicano. Vemos en periódicos y en videos, palabras y testimonios de personas que son amigos y amigas de los paramilitares, dicen que las personas liberadas el año pasado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación  no representan un peligro para los sobrevivientes de Acteal y que es injusto que no puedan regresar a vivir a sus casas en Chenalhó. Finalmente siguen con su campaña por la liberación de sus presos, o sea a los paramilitares que masacraron a 45 personas y a 4 mujeres embarazadas el 22 de diciembre de 1997 en la comunidad de Acteal.

En nuestras campañas contra la impunidad no pensamos nada más en nosotros mismos; pensamos en todos los mexicanos para que no se repita otro Acteal en ninguna parte de nuestro país. En cambio en la campaña que realizan para liberar a sus presos paramilitares lo que están haciendo es propiciar que siga la impunidad, que se profundice la división, que se extiendan el engaño y la mentira y de esta manera preparan la tierra para que surjan otros Acteales y para que el pueblo pueda ser más fácilmente despojado de su territorio y sus recursos.

Hermanos y hermanas que apoyan la liberación de más paramilitares como el año pasado, ¿Sí están enterados de la causa verdadera de la masacre de Acteal? ¿o nomás se dejaron convencer del trabajo que hizo el escritor Hector Aguilar Camín cuando intentó reescribir la historia de Acteal? Sabemos y conocemos las palabras de muchos de los presos liberados y de los que siguen presos, que dicen que están en la carcel sólo porque son evangélicos o porque son pobres e indígenas. Y sí es cierto, son tsotsiles, también están jodidos como nosotros y nosotras por las políticas del mal gobierno, pero lo que no es cierto es que estén en la carcel porque sean evangélicos. Usemos la memoria, que durante los hechos previos de la masacre, denunciamos que el grupo de paramilitares conformados por el partido oficial, en ese entonces el PRI, y por el Frente Cardenista, era bien clara su consigna cuando llegaban a amenazarnos en nuestras casas nos decían, dejen de hablar mal del gobierno y renuncien a su organización, !Viva PRI!. Y entre estos dos bandos políticos unidos para acabar con la lucha del EZLN y Las Abejas en el caso de Chenalhó, estaba integrada por gente costumbres (que no pertenecen a ninguna religión cristiana) católicos, presbiterianos, pentecostés y esta gente de diferentes creencias religiosas y de filiación políticas. Pero el mal gobierno es muy astuto con la complicidad de algunos pastores evangélicos con el fin de desviar la investigación de los autores intelectuales de la masacre, trataron de darle un giro a la causa de la masacre que fue por un pleito interreligioso y entonces muchos de los paramilitares que no pertenecían a la religión evangélica se hicieron evangélicos dentro del penal. Con esta manipulación de la verdad han caido en la trampa mucha gente evangélica y laica de nuestra sociedad que no se da cuenta de que es una vieja táctica de los poderosos y de los opresores presentar a las víctimas como victimarios y a los victimarios como víctimas. Según esta gran mentira ahora resulta que los paramilitares que robaron y mataron son las víctimas inocentes que sufren por su religión evangélica, mientras que las víctimas y sobrevivientes de la masacre somos los malos que hacemos que metan en la cárcel a unos inocentes.

Y todavía hay más de sus grandes mentiras y manipulaciones: En sus consignas y videos que hemos visto se presentan como las “Víctimas de Acteal” y firman como “la Voz de los Mártires”. Más todavía: usan en sus videos nuestras imágenes de los sobrevivientes de Acteal. Argumentan que son inocentes y que no tuvieron nada que ver con la masacre. En verdad hay muchas cosas que no les gustaría que se conocieran en público, pero existen testimonios de los mismos familiares y hasta agunas esposas de los paramilitares que no niegan lo que pasó antes y en la masacre de Acteal, que les dijeron a sus esposos y familiares que no se metieran en problemas, cuando empezaron a robar las pertencencias y quemar las casas de nuestros hermanos y hermanas zapatistas. Y algunas esposas de los paramilitares que prefieren que sus esposos no salgan de la carcel porque saben que ya no podrían tener una vida felíz sabiendo que llegaron a matar en Acteal.

Esperamos que con esta breve palabra, nos refresque a todos y todas la memoria y la conciencia. Todos y todas unamos nuestras voces para que se haga justicia a Acteal, no permitamos que se siga abonando la impunidad como lo hicieron los señores de los supremos salarios, el año pasado. Ante la tormenta y trampas que nos tiende el mal gobierno de Calderón y de Sabines, para acallar nuestra voz; caminaremos clamando justicia y exigiendo castigo a los autores materiales e intelectuales de la masacre de Acteal. Y seguiremos luchando por el respeto de nuestros derechos a la tierra, territorio y recursos naturales. Los ojos de nuestro corazón y pensamiento vigilarán cualquier violación a los derechos humanos que cometan los malos gobernantes como por ejemplo: el hostigamiento contra periodistas honestos como Hugo Robles Guillén y Carlos Herrera que se dio hace una semana por su apoyo al pueblo de San Cristóbal que no quiere que políticos empresarios sigan destruyendo su ciudad con la explotación de las minas de arena. Nos solidarizamos con estos periodistas y con los ciudadanos concientes de San Cristóbal y los animamos a que no se dejen intimidar en su lucha. Y mantenemos nuestra protesta contra la imposición de megaproyectos en nuestro territorio, la construcción de ciudades rurales en Chenalho y otros proyectos que no traen vida para nuestras comunidades.

¡La conciencia y la memoria, son justicia y verdad!
¡Todos y todas unidos contra la impunidad!
¡Vivan las luchas de México y del mundo!

A T E N T A M E N T E
La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas

Por la Mesa Directiva:



José A. Jiménez Pérez



Agustín Gómez Pérez


Francisco López Sántiz

Andréz Gómez Vázquez


Agustín Méndez Paciencia